Cuando la felicidad y el bienestar ocupan un ápice del ser de una persona…
…hay que hacérselo ver a los demás.
La felicidad se mide.
En momentos, en situaciones, en sonrisas, en miradas.
Infinítamente grande, infinítamente pequeña. Quizás exista.
Publicado por arrekoskoles en 2008: Enero 13
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