No he podido aguantar el nervio, ni la carcajada. Im – presionante, en dos palabras que diría el diestro de Ubrique. Hoy he recibido este correo, no tiene desperdicio.
…Te remito en documento adjunto el contenido del cartel para que me digas si hay que modificar algo. Si puedes me envías el logo y nosotros os haremos unos 20 carteles tamaño A-3, que te los haré llegar. Por otro lado te remito la hipnosis para que te hagas una idea de la obra…
… Zuretzat ilargia lapurtuko nuke gauero
eta zu itsu zaude bere argia ikusteko
irribarrez,gero minez,eragin didazu negarra,
nire sua itzali da,
ez zara gaueko izar bakarra,ez zara!!! …
Me permito “robar” esta cita de la red:
La sensibilidad, evidentemente, no define al artista. El artista no es solamente el que sueña, como cualquier individuo, sino el que construye sueños. En el acto de imaginar, el artista transforma lo imaginario en un objeto real antes nunca visto e integra el sueño en la realidad concreta del hombre y con él amplía y para siempre la enriquece.
A ritmo de tambores daba mis primeros berridos en la vieja Iruñea, domingo 20 de Enero de 1.980. Ahí estaba yo, dispuesto a revolucionar el cotarro y trastornar el sueño a propios y extraños. Después de unos años de tranquilidad en casa, sin pañales ni culetes escocidos llegué yo con la botella de “CALCIO 20″ (leche de la vaca de Martín) debajo del brazo, aquella super botella de complemento “alimentvicio” en estado líquido (qué vicio, a tragos de la botella).
Comenzaban “los 80″, la generación del “… a mí me daban 2…”
Ni las nociones más básicas de las ciencias que llaman puras podrán utilizarse para resolver la incógnita del futuro. Cuando los días son noches el sueño se altera. Cuando las noches son días sueño con aquel día.
60 segundos: no es un minuto: un abrazo: la eternidad.
Es el momento. Hoy plagio uno de mis propios post. He querido desempolvarlo y quitarle las telarañas.Porque es el momento. Porque me apetece.
De rosas y espinas.
Sangrante la herida, hirviendo la sangre, las lágrimas humedecen las mejillas al son de los últimos acordes en modo menor de esa bella melodía. Esa bella melodía. La que piensas. La que tarareas. La que quizás nunca debieras haber entonado. La que bailas. La que el jolgorio de las gentes que se agolpan a mi alrededor no hace más que susurrarme al oído la negativa de la vida. Gentes que están, gentes que se sienten, gentes que se hacen sentir, gentes que busco, gentes que desaparecen, gentes que se van y al final consigo oir.
Presentes los olores, penetrantes los perfumes, insípidos los sabores del más jugoso de los pasteles.
Ritmo de vida, adagio es el tempo, lento el calor del aliento evaporante de tu sonrisa, tu sonrisa, tu sonrisa,… tu sonrisa: destello de vida, aroma de alegría, pícara y presumida.
Volaste, vuelas, volarás. Fuíste, vas, irás.
Volviste, vuelves, volverás.
Oí, oigo, oiré. Escuché, escucho, escucharé.
Sufrí, sufro, sufriré.
La dureza de la condena impuesta a un preso no va en relación a la privación de su libertad.
Aun siendo una persona libre ésta llega a ser presa.